Las fuerzas rusas intentaron asesinar al alto cargo del Servicio de Seguridad de Ucrania Oleksandr Poklad con un dron de tipo Geran el 4 de septiembre, según el Instituto para el Estudio de la Guerra. La evaluación no ofreció más detalles sobre el lugar ni el resultado del ataque, ni sobre las pruebas que sustentan esa conclusión.
ISW incluyó el presunto intento de asesinato en su evaluación de la campaña ofensiva rusa correspondiente al 4 de septiembre, publicada por Kyiv Post el 5 de septiembre. El informe también abordó afirmaciones controvertidas sobre el campo de batalla al noreste de la ciudad de Kharkiv, ataques ucranianos y rusos de largo alcance, avances ucranianos en el área táctica de Dobropillya y acontecimientos relacionados con el reclutamiento militar y el programa satelital de Rusia.
El presunto ataque es significativo porque ISW evaluó que las adaptaciones de la plataforma rusa de drones Geran están mejorando su capacidad para realizar ataques de alta precisión. El informe no describió las modificaciones concretas ni indicó qué variante del Geran se utilizó contra Poklad, lo que limita las conclusiones que pueden extraerse sobre la operación a partir del resumen publicado.
Evaluación de la ofensiva rusa detalla ataque con dron Geran contra Oleksandr Poklad
Poklad aparece identificado en la evaluación como uno de los jefes del Servicio de Seguridad de Ucrania, conocido como SBU. ISW atribuyó a las fuerzas rusas el intento de asesinato del 4 de septiembre y afirmó que utilizaron un dron de tipo Geran, pero el relato disponible no indica si Poklad se encontraba en el lugar atacado ni si hubo heridos.
La evaluación vinculó la operación con cambios más amplios en el uso ruso de los drones Geran. ISW afirmó que las adaptaciones de la plataforma están aumentando su capacidad para ejecutar ataques precisos. No especificó si esas mejoras estaban relacionadas con el sistema de guiado, la selección de objetivos u otra característica técnica, y el material de la fuente no ofrece una versión independiente del presunto ataque.
ISW también abordó la seguridad de una próxima visita a Ucrania de una delegación estadounidense. Evaluó que la conducta del Kremlin mostraba falta de voluntad para garantizar la seguridad de la delegación. El resumen no identificó a los visitantes previstos, no proporcionó una fecha para el viaje ni indicó qué acciones llevaron a ISW a esa conclusión.
ISW rechaza afirmaciones rusas sobre un cerco cerca de Kharkiv
En el campo de batalla, fuentes rusas afirmaron que sus tropas habían cercado a 2.000 militares ucranianos al noreste de la ciudad de Kharkiv. ISW calificó esa afirmación de falsa y carente de fundamento.
El resumen publicado no identifica a las fuentes rusas responsables de la afirmación ni ofrece una descripción detallada de las posiciones de las tropas en la zona. Tampoco cita ninguna declaración ucraniana sobre el supuesto cerco. Por tanto, la cifra de 2.000 aparece únicamente como parte de una afirmación rusa que ISW rechazó de forma explícita, no como una estimación confirmada de las fuerzas ucranianas en el sector.
En otra zona del frente, ISW informó de que las fuerzas ucranianas avanzaron en el área táctica de Dobropillya. El resumen no precisó la magnitud ni la ubicación exacta del avance, no identificó a las unidades implicadas ni describió ningún cambio relacionado en el control territorial.
Ucrania y Rusia continúan sus ataques de largo alcance
Las fuerzas ucranianas continuaron los días 3 y 4 de septiembre una campaña de ataques de largo alcance contra infraestructura militar, petrolera y de la industria de defensa rusa, según ISW. El material disponible no menciona las instalaciones atacadas ni indica los daños causados por esos ataques.
Mientras tanto, Rusia lanzó durante la noche un misil antirradar Kh-31P y 121 drones contra Ucrania, señaló la evaluación. No proporcionó un desglose de los drones, no identificó sus objetivos ni informó cuántos fueron interceptados. La fuente describió el Kh-31P como un misil antirradar.
En conjunto, las operaciones reportadas muestran que ambos bandos efectuaron ataques más allá de las posiciones inmediatas de combate terrestre mientras continuaban los enfrentamientos en zonas como Dobropillya y el noreste de la ciudad de Kharkiv. Sin embargo, el resumen de ISW no aporta cifras de víctimas ni una evaluación exhaustiva de los daños causados por los ataques del 3 y 4 de septiembre.
Putin ofrece versiones contradictorias sobre las conversaciones de paz con Ucrania
Otra evaluación de ISW, fechada el 3 de septiembre, se centró en los comentarios públicos del presidente ruso Vladimir Putin sobre posibles negociaciones. Durante su intervención de ese día en el Foro Económico Oriental, Putin afirmó que creía que existía la posibilidad de que Rusia y Ucrania mantuvieran conversaciones de paz constructivas.
Putin también afirmó que, en última instancia, solo Rusia y Ucrania podían resolver la guerra, mientras que otros países, entre ellos Estados Unidos y China, podían apoyar las negociaciones en lugar de dirigirlas. ISW contrastó esas declaraciones con los comentarios realizados por Putin el 1 de septiembre, cuando dijo que Rusia no podía negociar directamente con Ucrania porque Moscú la consideraba una “entidad terrorista”. En esa declaración anterior, Putin también calificó de crucial la participación estadounidense.
ISW evaluó que Putin y otros altos funcionarios del Kremlin empleaban un lenguaje contradictorio para presentar a Rusia como un país abierto a las negociaciones, al tiempo que mantenían exigencias que Ucrania no podía aceptar. El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, reiteró el 3 de septiembre las exigencias rusas, que ISW calificó como equivalentes a la capitulación total de Ucrania.
Putin también abordó la economía rusa y afirmó que la inflación anual se situaba en el 6,3 por ciento y estaba “bajando” y “normalizándose gradualmente”. ISW señaló que su cifra difería de las estimaciones citadas del Banco Central de Rusia y del banco estatal Sberbank: entre el seis y el siete por ciento y el 6,5 por ciento, respectivamente.
Evaluación de la ofensiva rusa examina problemas de personal y satélites
La evaluación de ISW del 4 de septiembre señaló que Putin parecía comprometido con el sistema vigente de Rusia para generar personal militar mediante el reclutamiento de voluntarios. El instituto calificó ese mecanismo de costoso e ineficiente, pero el resumen publicado no proporcionó cifras de reclutamiento, datos de gasto ni detalles sobre ninguna alternativa propuesta.
El informe también examinó los esfuerzos acelerados de Rusia para establecer la constelación de satélites Rassvet como sustituto de Starlink. ISW afirmó que el proyecto afrontaba importantes dificultades que podrían acortar la vida útil de la constelación. El relato disponible no incluyó ningún calendario de lanzamientos, número de satélites ni explicación técnica.
Esas presiones formaron parte de la evaluación más amplia de ISW sobre la campaña militar rusa, junto con el presunto intento de asesinato con un dron, la actividad en el campo de batalla y las declaraciones diplomáticas contrapuestas. En cuanto a la economía, la tasa de inflación del 6,3 por ciento indicada por Putin se mantuvo por debajo de la estimación citada del Banco Central de Rusia, de entre el seis y el siete por ciento, y de la estimación de Sberbank, del 6,5 por ciento.














