Funcionarios ucranianos propusieron enviar oleadas de drones guiados por IA contra aeropuertos de Moscú y la región circundante como parte de un intento de presionar a Rusia y reactivar las negociaciones de paz, informó The Atlantic.
El plan fue presentado al presidente Volodymyr Zelensky a principios de 2026, según dos personas con conocimiento directo de la operación propuesta que hablaron bajo condición de anonimato por tratarse de asuntos militares delicados. El objetivo, según el informe, era impedir que las aerolíneas internacionales operaran vuelos hacia y desde la capital rusa.
La propuesta habría ampliado la campaña de bombardeos de Ucrania más allá de las bases militares rusas, refinerías de petróleo, líneas de suministro y centros logísticos que había estado atacando. También contemplaba una clase de arma que Ucrania había evitado durante mucho tiempo: drones autónomos capaces de usar sistemas de guía basados en inteligencia artificial para localizar y atacar objetivos sin que un piloto humano dirigiera sus movimientos.
Zelensky expresó preocupación por los ataques contra aeropuertos de Moscú
Zelensky manifestó serias reservas cuando los funcionarios le presentaron el plan durante el invierno, según una de las fuentes de The Atlantic. Su preocupación se centraba en el riesgo para la aviación civil y en las consecuencias que tendría el impacto de un dron contra un avión de pasajeros.
Al presidente le preocupaba que un incidente de ese tipo pudiera considerarse un acto de «piratería», en particular si pasajeros, miembros de la tripulación o empleados de los aeropuertos morían o resultaban heridos, según el informe. Los aeropuertos concentran aeronaves civiles, trabajadores y otras infraestructuras en un entorno donde un ataque autónomo podría tener consecuencias más allá del objetivo previsto.
A pesar de esas preocupaciones, Zelensky permitió que los preparativos continuaran durante varios meses, en la primavera y a principios del verano, según dijeron ambas fuentes a The Atlantic. El informe señaló que buscaba un medio de presión contra Rusia que pudiera ayudar a reactivar el proceso de paz.
Ukrainska Pravda, al resumir la versión de The Atlantic, informó de que la operación propuesta abarcaba aeropuertos de Moscú y del óblast de Moscú. Indicó que los preparativos habían avanzado considerablemente para mediados de la primavera, aunque la información disponible no detalla qué medidas operativas se habían completado.
Los drones guiados por IA operarían sin pilotos humanos
Las armas propuestas fueron descritas como drones equipados con sistemas de guía o navegación basados en IA. En lugar de depender de un operador para controlar los movimientos de cada aeronave, los drones buscarían y alcanzarían sus objetivos de manera independiente, según los informes.
Desplegados en oleadas o enjambres, habrían supuesto un cambio respecto de los ataques con drones pilotados a distancia. The Atlantic describió la misión propuesta como un posible hito en la guerra, ya que los sistemas autónomos no se habían utilizado anteriormente a esa escala.
Varios países, entre ellos Estados Unidos, han probado sistemas comparables en los últimos años, señalaron los informes. También mencionaron los debates persistentes sobre si su uso cumpliría las leyes de la guerra, dada la posibilidad de que un arma que seleccione y ataque un objetivo sin control humano directo infrinja el derecho internacional humanitario.
Según el relato de Ukrainska Pravda sobre el informe de The Atlantic, ningún país había desplegado aún sistemas de este tipo en combate. Esa particularidad daba relevancia a la propuesta más allá de la campaña inmediata contra Rusia: combinaba una operación autónoma a gran escala con objetivos estrechamente vinculados a los viajes aéreos civiles.
Ucrania buscaba interrumpir los vuelos internacionales a Moscú
El resultado previsto no fue descrito como la destrucción de aviones de pasajeros. En cambio, los funcionarios ucranianos esperaban que las oleadas de drones interrumpieran las operaciones aeroportuarias lo suficiente como para que las aerolíneas internacionales dejaran de volar a Moscú, informó The Atlantic.
Una operación de ese tipo habría ampliado la gama de objetivos de la campaña ucraniana dentro de Rusia. El supuesto plan difería de los ataques dirigidos contra instalaciones que respaldan directamente la actividad militar rusa, como bases, refinerías, centros logísticos y rutas de suministro.
Las dos fuentes afirmaron que la propuesta surgió de los esfuerzos por encontrar medios adicionales de presión sobre Rusia. La decisión de Zelensky de permitir que continuaran los preparativos no eliminó su preocupación por posibles muertes de civiles, según el relato. El riesgo de alcanzar un avión comercial o de causar daños a personas que trabajaban cerca de los aeropuertos siguió siendo el centro de sus reservas.
Los informes disponibles no afirman que el ataque propuesto con enjambres de drones llegara a ejecutarse. Describen deliberaciones y preparativos, no un ataque consumado, y no identifican a los funcionarios que desarrollaron o presentaron la operación.
La oficina de Zelensky cuestiona el supuesto plan con drones
El relato central se basa en dos personas no identificadas citadas por The Atlantic. Ukrainska Pravda no presentó una confirmación independiente; su informe atribuyó la información a la revista y resumió sus conclusiones.
Un portavoz de Zelensky se negó a hacer comentarios a The Atlantic. Un segundo funcionario de la oficina del presidente cuestionó la información y negó que existiera un plan para lanzar enjambres de drones equipados con IA contra los aeropuertos de Moscú.
Esa negativa contradice el relato proporcionado por las dos fuentes de la revista, quienes afirmaron que Zelensky recibió la propuesta, planteó objeciones y permitió que los preparativos continuaran durante meses. El material disponible no incluye más pruebas de ninguna de las partes ni identifica al funcionario que emitió la negativa.
Por lo tanto, el informe deja sin aclarar el estado y el destino final de los preparativos. Lo que atribuye específicamente a sus fuentes es que la propuesta se elaboró a principios de 2026, fue presentada a Zelensky durante el invierno y siguió desarrollándose en la primavera y a principios del verano, pese a sus temores por la aviación civil.
Entre los posibles desenlaces que preocupaban a Zelensky, dijo una fuente a The Atlantic, figuraba que un dron guiado por IA alcanzara un avión comercial civil en Moscú y causara muertos o heridos entre los pasajeros, los trabajadores del aeropuerto o los miembros de la tripulación.









