El presidente ruso, Vladimir Putin, tiene cada vez más dificultades para ocultar el impacto económico de más de cuatro años de guerra y de los ataques ucranianos de largo alcance, según la Evaluación de la Campaña Ofensiva Rusa del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) del 19 de agosto de 2026.
Putin afirmó que el producto interno bruto de Rusia crecía en torno al 1 % y describió ese ritmo como “modesto”, aunque positivo. También reconoció que lo que denominó “presión externa” y “ataques terroristas” afectaba al crecimiento económico, expresiones que, según el ISW, el Kremlin emplea para referirse a la campaña ucraniana de ataques de largo alcance.
La evaluación se publica mientras persiste la escasez de gasolina en Rusia y las fuerzas ucranianas amplían sus ataques contra infraestructuras energéticas y logísticas lejos de la frontera internacional. El ISW señaló que las medidas del Gobierno ruso para aliviar la falta de combustible estaban generando repercusiones adicionales en otros sectores clave, mientras que la preocupación por posibles disturbios habría llevado al despliegue de fuerzas paramilitares en algunas zonas.
Evaluación de la ofensiva rusa detalla las afirmaciones económicas de Putin
El ISW evaluó que Putin intentaba presentar de forma favorable el débil desempeño económico de Rusia, en un momento en que los efectos de la guerra son cada vez más difíciles de ocultar. Según el instituto, la población rusa afronta con mayor frecuencia la inflación, el encarecimiento de los bienes y la escasez de gasolina y de mano de obra.
Putin también abordó los daños sufridos por la infraestructura comercial tras los ataques ucranianos contra instalaciones de Wildberries a finales de julio y durante agosto de 2026. Indicó que algunos centros logísticos y almacenes requerían “restauración”, aunque sostuvo que la infraestructura comercial funcionaba con eficacia.
El ISW afirmó que esos ataques imponían costos financieros y operativos cada vez mayores a Rusia. El instituto consideró que el reconocimiento público de los daños por parte de Putin buscaba mostrar que tanto él como el partido Rusia Unida entendían las dificultades económicas y sociales que afrontan los rusos antes de las elecciones de septiembre a la Duma Estatal.
Al mismo tiempo, el Kremlin ha intentado preparar a la sociedad rusa para nuevos sacrificios relacionados con la guerra, señaló el ISW. El instituto contrastó las presiones económicas visibles con la capacidad del Kremlin para controlar los relatos públicos sobre el desempeño militar ruso mediante una amplia campaña de censura.
Ataque ucraniano contra refinería de Ufa agrava la presión sobre el combustible ruso
Las fuerzas ucranianas atacaron el complejo de refinación de petróleo de Ufa, en la República de Bashkortostán, durante la noche del 18 al 19 de agosto, según la evaluación del ISW. El complejo, situado a unos 1.200 kilómetros de la frontera internacional, incluye tres refinerías independientes.
El ataque formó parte de la campaña ucraniana de largo alcance que, según reconoció Putin, estaba afectando al crecimiento económico. El ISW informó de que la escasez de gasolina continuaba en distintas zonas de Rusia, incluidos lugares que Putin había intentado aislar de las consecuencias negativas de la guerra.
Los intentos rusos de aliviar la escasez estaban provocando efectos acumulativos en otros ámbitos de la economía, señaló el instituto. La evaluación disponible no especificó el alcance de los daños en el complejo de Ufa ni proporcionó cifras de producción de las instalaciones afectadas.
La escasez de combustible se suma a las presiones generadas por el aumento de los precios y las limitaciones de la fuerza laboral. El informe del ISW vinculó esos problemas con el costo económico más amplio de la guerra, al tiempo que atribuyó parte de la alteración inmediata a los ataques sostenidos de Ucrania contra la infraestructura rusa.
Evaluación de la ofensiva rusa informa de medidas de seguridad en Moscú
Según el ISW, las preocupaciones dentro del Kremlin van más allá del suministro de combustible. El instituto señaló que el temor a disturbios sociales relacionados con la escasez de gasolina habría llevado a las autoridades a desplegar fuerzas paramilitares en algunos lugares, aunque el material disponible no identificó esas zonas.
Las autoridades rusas también estaban restringiendo las concentraciones multitudinarias en la Plaza Roja de Moscú. El ISW consideró que las restricciones probablemente respondían al temor a protestas y disturbios internos.
Las medidas coinciden con el intento de Putin de transmitir a la población que el Gobierno está abordando los problemas económicos antes de las elecciones a la Duma Estatal. El ISW señaló que Putin presentaba al Gobierno como una institución centrada en la calidad de vida de los rusos, incluso mientras el Kremlin buscaba un mayor sacrificio público en favor de la guerra.
Las fuentes disponibles no informan de protestas en la Plaza Roja ni describen incidentes concretos de disturbios relacionados con el suministro de gasolina. En cambio, la evaluación identifica las restricciones y los despliegues paramilitares reportados como indicios de la preocupación oficial ante posibles alteraciones del orden público.
Kharkiv y Kupyansk registran nuevos avances en el campo de batalla
En el campo de batalla, las fuerzas ucranianas avanzaron recientemente en el norte del óblast de Kharkiv, mientras que las fuerzas rusas lograron avances en dirección a Kupyansk, informó el ISW. El resumen disponible no identificó los asentamientos involucrados, no describió la magnitud de los avances ni proporcionó un cronograma detallado.
Rusia también lanzó dos misiles balísticos Iskander-M y 65 drones contra Ucrania durante la noche, según la evaluación del 19 de agosto. El resumen de la fuente no proporcionó cifras de víctimas, no identificó los objetivos ni indicó cuántas armas interceptaron las defensas ucranianas.
Rusia y Ucrania completaron recientemente un intercambio de prisioneros de guerra, señaló el ISW. El material disponible no incluyó cifras, lugares ni condiciones de ese intercambio.
Estos acontecimientos militares se produjeron junto con las crecientes consecuencias económicas descritas en la evaluación. Mientras el frente registraba avances de ambos bandos en distintos sectores, Ucrania continuaba atacando infraestructura rusa situada muy por detrás de la frontera internacional.
Ucrania confirma a Yevheniy Khmara como ministro de Defensa
La Verkhovna Rada de Ucrania confirmó el 19 de agosto el nombramiento de Yevheniy Khmara como ministro de Defensa por parte del presidente Volodymyr Zelensky, según el ISW. Las fuentes disponibles no indican el resultado de la votación parlamentaria ni proporcionan más detalles sobre el nombramiento.
La confirmación tuvo lugar el mismo día al que corresponde la evaluación económica y del campo de batalla. El ISW la incluyó junto con el intercambio de prisioneros, los avances en el norte del óblast de Kharkiv y en dirección a Kupyansk, el ataque ruso con misiles y drones y la operación ucraniana de largo alcance en Bashkortostán.
La acción más lejana especificada en la evaluación fue el ataque contra el complejo de refinación de petróleo de Ufa, que contiene tres refinerías y se encuentra a unos 1.200 kilómetros de la frontera internacional.











