Los residentes de Oleshky, bajo ocupación rusa, están comiendo hierbas silvestres de sus jardines tras quedar aislados de alimentos y agua, mientras las restricciones impuestas por las autoridades de ocupación han dejado algunos cuerpos sin enterrar, según testimonios recopilados por la BBC.
Los residentes dijeron que las autoridades de ocupación rusas solo permiten entierros cuando una muerte se clasifica como causada por motivos naturales. Las muertes relacionadas con drones, minas terrestres u otras circunstancias requieren la confirmación de un examen post mortem realizado por un médico ruso, según dijeron a la BBC, pero ese examen no está disponible en Oleshky.
Las restricciones han dificultado aún más establecer cuántas personas han muerto en la ciudad. También han obligado a los residentes a convivir con cuerpos que no pueden ser enterrados, mientras la comunidad afronta escasez de productos básicos y una morgue hospitalaria que permanece sin electricidad desde el invierno.
Residentes de Oleshky afrontan escasez de alimentos y agua
La BBC informó que habitantes de Oleshky habían recurrido a comer hierbas silvestres de sus jardines para sobrevivir después de que la ciudad, ocupada por Rusia, quedara aislada de alimentos y agua. Los testimonios disponibles no permiten establecer cuántos residentes permanecen en la ciudad ni hasta qué punto dependen de esas plantas para alimentarse.
La falta de alimentos y agua forma parte de un colapso más amplio descrito por residentes y voluntarios. Sus testimonios retratan una ciudad donde también han dejado de funcionar los procedimientos habituales para gestionar las muertes. Los problemas se superponen: los residentes que intentan cubrir sus necesidades básicas también deben sortear las normas de la ocupación que regulan si pueden enterrar a quienes han muerto y de qué manera.
Los informes disponibles no ofrecen un inventario detallado de las reservas de alimentos, el acceso al agua u otros servicios en Oleshky. Sin embargo, relacionan directamente la escasez con la medida extrema descrita en el informe de la BBC: residentes que comen plantas de sus propios jardines.
Autoridades de ocupación rusas restringen los entierros en Oleshky
Tetiana, una residente de Oleshky citada por la BBC, dijo que las autoridades de ocupación no permitían enterrar a personas cuyas muertes estuvieran relacionadas con actos violentos u otras causas no naturales.
“No nos permiten enterrar a los muertos si fueron asesinados por un dron, pisaron una mina terrestre o murieron de cualquier otra forma”, afirmó.
Según la información proporcionada a la BBC, las autoridades de ocupación exigen que esas muertes sean confirmadas mediante un examen post mortem realizado por un médico ruso. Los residentes dijeron que ese requisito no puede cumplirse en Oleshky. En la práctica, la norma impide los entierros en los casos que no se consideran muertes por causas naturales.
Tetiana dijo que solo podían ser enterradas las personas que se consideraba que habían muerto por causas naturales. Su testimonio indica que el permiso depende de la causa de muerte declarada, y no solo de la capacidad de los residentes para organizar un entierro.
El informe no incluye ninguna declaración de las autoridades de ocupación rusas que explique la norma. Tampoco indica si los residentes tienen alguna vía para apelar una decisión u obtener fuera de Oleshky el examen requerido.
Cuerpos permanecen en las calles y la morgue del hospital de Oleshky
Las consecuencias son visibles en toda la ciudad, según residentes y voluntarios que hablaron con la BBC. Tetiana dijo que “algunos cuerpos llevan en las calles desde diciembre” porque no se ha permitido que los residentes los entierren.
Ksenia Arkhipova, una voluntaria, dijo que los cuerpos “se amontonan” en la morgue del hospital local o quedan en lugares donde los perros callejeros pueden alcanzarlos. Señaló que la morgue carece de electricidad desde el invierno, lo que ha eliminado otro servicio básico necesario para ocuparse de los muertos.
Estas condiciones también han complicado los esfuerzos por establecer una cifra fiable de fallecidos. Las restricciones a los entierros, la imposibilidad de realizar exámenes post mortem y la acumulación de cuerpos en distintos lugares hacen que no exista un procedimiento claro para registrar todas las muertes descritas por los residentes.
El material de referencia no proporciona una cifra total de los cuerpos que se encuentran en las calles o en la morgue del hospital. Tampoco especifica cuántas muertes estuvieron relacionadas con drones, minas terrestres u otras causas sujetas a las restricciones. En cambio, las pruebas disponibles documentan los efectos prácticos de la política mediante testimonios y fotografías.
La BBC verifica testimonios de residentes de Oleshky
La BBC afirmó que verificó el testimonio sobre perros callejeros comiendo cuerpos mediante numerosas fotografías obtenidas de residentes de Oleshky. Las imágenes se consideraron demasiado explícitas para publicarlas.
Esa verificación se aplica a la situación específica mostrada en las fotografías. La BBC atribuyó otros detalles, entre ellos el requisito de las autoridades de ocupación de realizar exámenes post mortem y la descripción de Tetiana sobre qué entierros están permitidos, a residentes y otras personas familiarizadas con las condiciones de la ciudad.
Las referencias disponibles remiten al mismo informe de la BBC y no deben considerarse confirmaciones independientes. Uno de los extractos revisados contenía información no relacionada sobre Lituania, mientras que el extracto más completo incluía los testimonios de Oleshky sobre las restricciones a los entierros, la morgue del hospital y los cuerpos abandonados al aire libre.
Debido a que los propios entierros han sido restringidos, la BBC informó que contabilizar a los muertos se ha vuelto aún más difícil. La imposibilidad de realizar los exámenes requeridos en Oleshky crea una brecha entre la exigencia formal impuesta por las autoridades de ocupación y lo que los residentes realmente pueden hacer.
Humanity denuncia presión psicológica en Oleshky
Ester Vrataryova, cofundadora de la organización benéfica Humanity, dijo que las restricciones a los entierros funcionan como “una herramienta de presión psicológica”. Humanity ayuda a personas de Oleshky y de otras zonas de Ucrania ocupadas por Rusia.
Su valoración se centró en el peligro que, según afirmó, afrontan los residentes cuando intentan ocuparse de los cuerpos. La restricción va más allá del mantenimiento de registros o la certificación médica: según Vrataryova, disuade a los residentes de realizar entierros por su cuenta.
Los informes no incluyen una respuesta de las autoridades de ocupación a la acusación de Vrataryova. Tampoco especifican quién hace cumplir la restricción en cada caso. No obstante, su descripción refleja la decisión inmediata que afrontan los residentes bajo las condiciones documentadas por la BBC: dejar los cuerpos donde están o arriesgarse a actuar sin autorización.
Vrataryova expresó la amenaza en términos directos: “Si intentas enterrar un cadáver, serás el siguiente”.













