Las fuerzas ucranianas lanzaron durante la noche del 19 al 20 de septiembre su mayor ataque combinado con misiles y drones contra objetivos estratégicos en la región de Moscú, según el Institute for the Study of War (ISW). La operación coincidió con el inicio del último día de votación para la Duma Estatal rusa.
El ISW señaló que la incapacidad de Rusia para impedir el ataque provocó descontento público, incluidas críticas dentro del espacio informativo ultranacionalista del país. La evaluación no ofreció un recuento completo de los misiles y drones utilizados, no identificó todos los objetivos ni precisó el alcance de los daños.
El momento del ataque vinculó dos cuestiones clave para la imagen pública que el Kremlin proyecta sobre la guerra: la seguridad dentro de Rusia y la afirmación de que las operaciones militares en Ucrania siguen contando con apoyo interno. El ataque se produjo mientras las autoridades rusas presentaban unos resultados electorales preliminares que el ISW describió como predeterminados y mientras surgían informes de fuentes rusas sobre irregularidades electorales y recuentos manipulados.
El ISW detalla el ataque contra la región de Moscú
El ISW calificó la operación nocturna como el mayor ataque combinado ucraniano con misiles y drones dirigido hasta ahora contra objetivos estratégicos en la región de Moscú. La evaluación disponible no indicó qué sistemas ucranianos participaron ni enumeró todos los lugares afectados.
El ataque amplió el uso por parte de Ucrania de golpes de largo alcance contra objetivos dentro de Rusia. El ISW también informó de otro ataque ucraniano de largo alcance contra lo que evaluó como una probable instalación energética rusa esa misma noche. El informe no identificó con certeza la instalación ni ofreció una evaluación de los daños.
La operación en la región de Moscú tuvo lugar durante el período de votación para la Duma Estatal, celebrado del 18 al 20 de septiembre. El ISW vinculó la reacción rusa con fallos de la defensa aérea y señaló que la incapacidad para detener los ataques ucranianos generó descontento entre sectores del público ruso. Las críticas incluyeron voces del espacio informativo ultranacionalista, un sector que sigue de cerca el desarrollo de la guerra.
El ISW no informó de un cambio equivalente en el campo de batalla durante el período evaluado. Su informe del 20 de septiembre señaló que no registró avances confirmados de ninguna de las partes, lo que separa el efecto inmediato de la operación de largo alcance de los acontecimientos a lo largo del frente.
Las defensas aéreas rusas reciben críticas al concluir la votación para la Duma Estatal
El ataque puso bajo escrutinio a las defensas aéreas rusas cuando concluían las elecciones. El ISW informó de descontento por su desempeño, pero no cuantificó el alcance de la reacción ni proporcionó encuestas sobre la opinión pública rusa.
La evaluación señaló que el Kremlin presentó los resultados preliminares de la Duma Estatal como una confirmación de que la sociedad rusa apoyaba ampliamente la guerra en Ucrania. El ISW describió esos resultados como predeterminados y señaló que los sondeos a pie de urna atribuyeron al gobernante partido Rusia Unida un margen comparativamente moderado.
Las afirmaciones sobre la votación fueron cuestionadas dentro de Rusia. Según el ISW, numerosas fuentes, incluidos observadores electorales rusos, informaron de irregularidades a gran escala y de manipulación del recuento durante los tres días de votación. Los informes disponibles no ofrecen cifras totales de los presuntos incidentes ni especifican cómo pudo afectar la manipulación denunciada a cada contienda electoral.
La coincidencia entre el ataque y el último día de votación dio a las críticas contra la defensa aérea un contexto político inmediato. Los funcionarios rusos presentaban las elecciones como prueba del apoyo a la guerra, mientras que los relatos sobre el ataque en la región de Moscú mostraban que las fuerzas ucranianas alcanzaban objetivos estratégicos cerca de la capital rusa, según la evaluación del ISW.
El ISW cuestiona las afirmaciones electorales del Kremlin
El análisis electoral del ISW formó parte de una disputa más amplia sobre las versiones del Kremlin acerca del apoyo interno y del desempeño en el campo de batalla. Otra evaluación del ISW, fechada el 19 de septiembre, señaló que el Ministerio de Defensa ruso había exagerado considerablemente los avances de Rusia en Ucrania.
El ministerio ruso afirmó el 19 de septiembre que sus fuerzas habían tomado más de 5.300 kilómetros cuadrados y más de 220 localidades desde comienzos de 2026. También aseguró haber conquistado más de 670 kilómetros cuadrados y 27 localidades solo durante septiembre.
El ISW indicó que las pruebas que había observado respaldaban una situación muy distinta. El instituto evaluó que las fuerzas rusas habían tomado 147,7 kilómetros cuadrados y 40 localidades durante 2026, mientras registraban una pérdida neta de 20 localidades. Al incluir las zonas donde las tropas rusas se habían infiltrado, pero que no controlaban, el ISW situó los avances rusos en 718,8 kilómetros cuadrados durante el año.
Esas cifras no pudieron conciliarse de forma independiente a partir de los informes proporcionados. Representan afirmaciones contrapuestas del Ministerio de Defensa ruso y del ISW, que utiliza pruebas observadas para elaborar sus evaluaciones territoriales.
Ucrania informa de avances cerca de Lyman mientras las líneas del frente permanecen sin cambios
Aunque el ISW no registró avances de ninguno de los dos bandos en su evaluación del 20 de septiembre, también informó de comunicados ucranianos sobre una operación anterior en dirección a Lyman. El 3.er Cuerpo de Ejército de Ucrania difundió detalles de la segunda fase de la Operación Vivaldi y afirmó que las fuerzas ucranianas liberaron Shandryholove, Derylove y Drobysheve, todas al noroeste de Lyman.
La evaluación del 19 de septiembre señaló que las fuerzas ucranianas habían disputado con éxito la iniciativa estratégica y operacional desde finales de 2025. El ISW evaluó que las tropas rusas apenas habían logrado avances desde marzo de 2026, mientras que los contraataques ucranianos recuperaron territorio en dirección a Kupyansk, Oleksandrivka y Lyman.
El ISW calculó que las fuerzas ucranianas habían liberado al menos 972,56 kilómetros cuadrados y 60 localidades durante 2026. El instituto señaló que el Ministerio de Defensa ruso también había intentado negar los éxitos ucranianos en los alrededores de Lyman.
En otro punto, la Dirección de Fronteras de San Petersburgo y la región de Leningrado del Servicio Federal de Seguridad de Rusia emitió una orden para cerrar, del 16 al 26 de septiembre, el lado ruso de la frontera frente a Narva, en el noreste de Estonia. La evaluación no indicó el motivo del cierre.
El ISW refuta las afirmaciones del Ministerio de Defensa ruso sobre los avances en el campo de batalla
El ISW señaló que la declaración del Ministerio de Defensa ruso del 19 de septiembre tuvo un alcance inusualmente amplio y se produjo durante las elecciones a la Duma Estatal y poco antes de la prevista reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. El instituto describió las cifras como parte de un esfuerzo prolongado del Kremlin por presentar la victoria rusa como inevitable y las defensas ucranianas como próximas al colapso.
El ISW también atribuyó la disparidad a lo que denominó una cultura de mentiras generalizadas dentro de las fuerzas armadas rusas. Esa interpretación corresponde a la evaluación del instituto y no a una explicación rusa reconocida sobre las discrepancias entre los totales territoriales.
La actualización del campo de batalla del 20 de septiembre no ofreció pruebas de nuevos movimientos territoriales de ninguno de los dos ejércitos. El acontecimiento de mayor trascendencia del que informó ocurrió, en cambio, más allá del frente: el mayor ataque combinado de Ucrania con misiles y drones contra objetivos estratégicos en la región de Moscú, lanzado durante la noche anterior al último día de votación para la Duma Estatal.













