El Ministerio de Defensa de Rusia exageró de forma considerable sus avances territoriales en Ucrania durante 2026, según el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), que afirmó que las pruebas disponibles muestran que las fuerzas ucranianas liberaron más territorio del que Rusia capturó.
El ministerio ruso afirmó el 19 de septiembre que sus fuerzas habían capturado más de 5.300 kilómetros cuadrados y más de 220 localidades desde comienzos de año. El ISW señaló que solo había observado pruebas que respaldaban el control ruso de 147,7 kilómetros cuadrados y 40 localidades, mientras que Rusia registró una pérdida neta de 20 localidades durante el mismo periodo.
Las cifras son relevantes porque el ministerio las publicó durante las elecciones a la Duma Estatal rusa, celebradas del 18 al 20 de septiembre, y poco antes de la reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. El ISW evaluó que las afirmaciones buscaban influir tanto en los votantes rusos como en los gobiernos extranjeros que apoyan a Ucrania, al presentar la victoria rusa como inevitable y las defensas ucranianas como próximas al colapso.
Evaluación de la campaña ofensiva rusa cuestiona las cifras del Ministerio de Defensa
La diferencia entre las cifras del Ministerio de Defensa ruso y la evaluación del ISW sigue siendo considerable incluso si se aplica una medición más amplia de la actividad rusa. Al incluir el territorio en el que las tropas rusas se han infiltrado, pero que no controlan, el ISW calculó que los avances de Rusia durante 2026 ascendieron a 718,8 kilómetros cuadrados, todavía muy por debajo de los más de 5.300 reivindicados por el ministerio.
El ministerio también afirmó que las fuerzas rusas habían tomado más de 670 kilómetros cuadrados y 27 localidades solo durante septiembre. El ISW describió la declaración del 19 de septiembre como parte de un esfuerzo sostenido del Kremlin por presentar avances exagerados en el campo de batalla ante el público nacional e internacional.
El ISW atribuyó esta contabilidad inflada, en parte, a lo que calificó como una práctica generalizada de falsificar información dentro de las fuerzas armadas rusas. Su evaluación señaló que las fuerzas ucranianas han disputado tanto la iniciativa estratégica como la operativa desde finales de 2025, lo que ha limitado a las tropas rusas a avances muy reducidos desde marzo de 2026.
Según los cálculos del ISW, las fuerzas ucranianas han liberado al menos 972,56 kilómetros cuadrados y 60 localidades durante 2026. El instituto citó los contraataques ucranianos exitosos en los ejes de Kupyansk, Oleksandrivka y Lyman como elementos importantes de esa recuperación territorial.
Ucrania cuestiona las afirmaciones de Rusia en el eje de Lyman
El Ministerio de Defensa ruso también intentó negar los éxitos ucranianos en los alrededores de Lyman, según el ISW. El instituto afirmó que Moscú presentó una versión inexacta que contradecía las pruebas procedentes de blogueros militares rusos, fuentes ucranianas e imágenes geolocalizadas.
El ISW no describió el alcance total de los movimientos disputados en Lyman en el extracto de la evaluación proporcionado. Sin embargo, informó de que las fuerzas ucranianas habían llevado a cabo contraataques exitosos en ese eje e incluyó a Lyman entre las zonas donde Ucrania liberó una cantidad significativa de territorio durante 2026.
Los movimientos recientes no se limitaron a Lyman. El ISW informó de que las fuerzas ucranianas habían avanzado en el flanco oriental del Cinturón de Fortalezas y en el eje de Oleksandrivka. Mientras tanto, las fuerzas rusas avanzaron recientemente en el eje sur del Cinturón de Fortalezas. La evaluación no proporcionó cifras territoriales para esos avances individuales en el material suministrado.
Evaluación de la campaña ofensiva rusa vincula las afirmaciones con las elecciones a la Duma Estatal
El ISW señaló que el momento elegido para la declaración del ministerio ruso fue inusual. Se produjo mientras estaba en marcha la votación en las elecciones a la Duma Estatal y poco antes de la reunión de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, donde estarían representados los gobiernos que apoyan a Ucrania.
El instituto evaluó que Moscú probablemente intentó influir en la percepción de los votantes rusos sobre la guerra y, al mismo tiempo, en los gobiernos extranjeros. Según el ISW, la narrativa más amplia del Kremlin pretende convencer a Ucrania y a sus socios de que continuar la resistencia es inútil y de que la rendición es la única respuesta ante una victoria rusa supuestamente inevitable.
Las afirmaciones sobre el campo de batalla surgieron mientras el Kremlin negaba públicamente los informes de que podría llevar a cabo una movilización después de las elecciones. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó el 18 de septiembre que las autoridades no tenían planes de realizar una movilización encubierta una vez finalizada la votación.
Bloomberg informó ese mismo día de que funcionarios del Gobierno ruso y responsables del reclutamiento militar habían intentado abrir cuentas bancarias en el extranjero y trasladar activos fuera del país, al tiempo que animaban a sus familiares a abandonar Rusia ante la preocupación por una posible movilización. El ISW afirmó que los funcionarios rusos habían negado reiteradamente la posibilidad de convocatorias involuntarias de reservistas, citando la preocupación oficial por posibles disturbios públicos o una emigración masiva similar a la que siguió a la convocatoria de 2022.
El ISW evaluó que la tasa de bajas de Rusia supera su tasa de reclutamiento en varios miles de personas cada mes. Señaló que, si las bajas continúan al ritmo actual, el Kremlin probablemente tendrá que modificar sus prácticas de reclutamiento y realizar algún tipo de convocatoria involuntaria de reservistas para sostener las operaciones a medio y largo plazo. El instituto indicó que tanto el momento como la forma de cualquier medida de este tipo seguían sin estar claros.
Ucrania ataca a operadores rusos de drones antes de la Operación Vivaldi
Las fuerzas ucranianas atacaron de forma amplia a operadores rusos de drones como parte de los preparativos para la Operación Vivaldi en el eje de Lyman, informó el ISW. Los ataques formaron parte de un esfuerzo para preparar el terreno operativo que permitió lo que el instituto describió como superioridad ucraniana en el uso de drones antes de la operación.
La evaluación no proporcionó cifras sobre las pérdidas rusas de personal o equipos relacionados con los drones como resultado de ese esfuerzo. Presentó los ataques contra los operadores de drones como uno de los factores que explican el desempeño de Ucrania en el campo de batalla alrededor de Lyman, donde la versión oficial de Moscú contradecía las pruebas citadas por el ISW.
EE. UU. aprueba una venta de defensa aérea a Ucrania mientras Rusia lanza misiles Zirkon
La evaluación del campo de batalla coincidió con nuevas medidas estadounidenses relacionadas con Ucrania y Rusia. El Departamento de Estado de EE. UU. aprobó el 18 de septiembre una venta de equipos de defensa aérea a Ucrania por 2.680 millones de dólares. Ese mismo día, el presidente Donald Trump también promulgó la Ley Lindsey O. Graham de Sanciones contra Rusia e Irán.
Rusia continuó durante la noche sus ataques de largo alcance contra Ucrania y lanzó 174 drones y municiones merodeadoras, según el ISW. El paquete de ataque también incluyó dos misiles antibuque Zirkon.












