Zelenski se une a Macron y los socios de la coalición en París para definir las garantías de seguridad de Ucrania
El presidente Volodímir Zelenski llegó a París este lunes para una cumbre crucial con líderes europeos y enviados estadounidenses, en un momento en que cobran impulso los esfuerzos para establecer sólidas garantías de seguridad para Ucrania tras casi cuatro años de agresión rusa.
El encuentro, organizado por el presidente francés Emmanuel Macron y denominado cumbre de la «Coalición de los Dispuestos», reunió a representantes de 35 países, incluidos 27 jefes de Estado y de Gobierno, altos funcionarios de la UE y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. La reunión se produce en un momento crucial, con Kiev indicando que el marco para poner fin a la invasión de Moscú está sustancialmente avanzado.
El borrador del acuerdo propone compromisos militares vinculantes de los socios de la coalición
Zelenski inició su visita con conversaciones privadas con Macron en el Palacio del Elíseo antes del mediodía, seguidas de reuniones con el enviado especial estadounidense Steve Witkoff y Jared Kushner, asesor del presidente Donald Trump. Al mandatario ucraniano le acompañaban figuras clave como Kirilo Budánov, recientemente nombrado jefe de la Oficina Presidencial tras ejercer como jefe de inteligencia militar, junto con el ministro de Defensa, Rustem Umerov, y el líder parlamentario, David Arajamia.
Tras sus primeras conversaciones con Macron, Zelenski informó de debates sobre «nuevas decisiones relativas a la defensa aérea, nuevos paquetes de asistencia y nuevas capacidades para proteger los cielos». La sesión principal de la cumbre comenzó a las 15:45, hora local, y estaba previsto que fuera seguida de una rueda de prensa conjunta con Zelenski, Macron, el primer ministro británico, Keir Starmer, y el canciller alemán, Friedrich Merz.
Un borrador de declaración que circula entre los líderes reunidos incluye lo que fuentes describen como «compromisos vinculantes» de los miembros de la coalición para apoyar a Ucrania en caso de que Rusia lance futuros ataques. Según los documentos revisados por las agencias de noticias, estos compromisos abarcarían capacidades militares, apoyo logístico y de inteligencia, iniciativas diplomáticas y la adopción de sanciones adicionales contra Moscú.
El marco propuesto también perfila el papel de Washington al frente de un «mecanismo de supervisión y verificación del alto el fuego» con participación internacional. De forma significativa, Estados Unidos se comprometería a «apoyar» una fuerza multinacional de liderazgo europeo desplegada en Ucrania para reforzar las capacidades de defensa del país, aunque sin llegar al despliegue directo de tropas estadounidenses.
El documento propone además el establecimiento de un subgrupo EE UU-Ucrania específico dentro de la estructura de la coalición, lo que señala la importancia de los acuerdos bilaterales de seguridad junto a las garantías multilaterales más amplias.
«Estas conversaciones tienen como objetivo aportar más protección y fortaleza a Ucrania», declaró Zelenski antes de las reuniones. «Contamos con el apoyo de nuestros socios y con medidas que puedan garantizar una seguridad real para nuestra población».
Francia y Reino Unido lideran los planes para una presencia de mantenimiento de la paz tras la guerra
París y Londres se han erigido como los principales arquitectos de los planes para desplegar lo que los funcionarios denominan una «fuerza de garantía» en Ucrania tras cualquier acuerdo de paz. Este contingente multinacional propuesto se centraría en asegurar infraestructuras críticas en la retaguardia y apoyar la reconstrucción de las capacidades militares de Ucrania.
Los jefes militares de Ucrania, Francia y Reino Unido mantuvieron conversaciones preparatorias en la capital francesa antes de la cumbre de líderes, trabajando en las «modalidades» prácticas de aplicación de las garantías de seguridad. El general Alexus Grynkewich, jefe del Comando Europeo de EE UU y Comandante Supremo Aliado en Europa, participó en persona, mientras que líderes militares de otras naciones de la coalición se unieron de forma remota.
«El trabajo militar en curso, llevado a cabo durante meses con nuestra coalición y en coordinación con Estados Unidos, apoya los esfuerzos políticos para establecer una paz duradera en nuestro continente», señaló el jefe del Estado Mayor de Defensa francés, el general Pierre Schill, tras reunirse con sus homólogos ucraniano y británico, Andrii Hnatov y Rich Knighton.
Zelenski ha subrayado de forma constante que cualquier acuerdo definitivo debe incluir la presencia física de tropas extranjeras —mencionando específicamente fuerzas francesas y británicas— en territorio ucraniano. Según el presidente, las garantías bilaterales entre Ucrania y Estados Unidos están ya «plenamente acordadas», mientras que un acuerdo más amplio entre EE UU, Europa y Ucrania está a punto de completarse.
Los líderes europeos buscan supuestamente incluir disposiciones para el posible despliegue de tropas estadounidenses en la Ucrania de posguerra en el acuerdo, a pesar de que Washington ha rechazado previamente tales propuestas. Esto refleja el difícil equilibrio que las capitales europeas intentan alcanzar entre asegurar una implicación estadounidense significativa y aceptar las limitaciones de la posición de Trump.
La cumbre de París se produce tras recientes reuniones entre Zelenski y Trump en la residencia del presidente en Mar-a-Lago, Florida, donde Trump afirmó que las conversaciones de paz se encontraban en sus «fases finales» sin entrar en detalles. El renovado impulso diplomático de Trump ha acelerado las negociaciones, con un controvertido plan de paz inicial de 28 puntos que habría sido reformulado en un marco de 20 puntos, aunque cuestiones cruciales como el destino de la parcialmente ocupada región de Donbás siguen sin resolverse.
Moscú ha mantenido su postura intransigente, oponiéndose sistemáticamente a cualquier presencia militar occidental en Ucrania como parte de un acuerdo de posguerra. El Kremlin continúa exigiendo que Kiev abandone sus aspiraciones a la OTAN y entregue toda la región de Donbás, incluidos territorios actualmente bajo control ucraniano, términos que Ucrania y sus aliados han rechazado por considerarlos equivalentes a premiar la agresión.
Mientras las tensiones europeas con Washington hierven a fuego lento por las renovadas reivindicaciones de Trump sobre Groenlandia, los funcionarios europeos habrían pretendido evitar plantear temas polémicos durante las conversaciones de París para no antagonizar al presidente estadounidense en esta coyuntura crítica de las negociaciones de paz.
El resultado de las deliberaciones del lunes resultará crucial para determinar si la coalición puede forjar una arquitectura de seguridad lo suficientemente sólida como para disuadir la futura agresión rusa, al tiempo que resulte políticamente viable dadas las limitaciones a las que se enfrentan todas las partes implicadas.



















